Como vender libros usados


En la casa familiar nunca di importancia a un baúl con libros de mi abuelo, hasta que en uno de esos momentos críticos en que necesito fondos se me ocurrió ofrecerlos por lo que quisieran pagarme.

Me sorprendí con lo que logré en la subasta, a tal punto que me hice bibliófilo experto.

Me interesa compartir mi experiencia porque puede ser útil para muchos que tengan en sus casas una biblioteca con libros viejos que ya nadie abre. Ahora cuando necesito dinero no dudo en recurrir a la venta de libros, aunque agoté mi biblioteca y ando a la busca de ejemplares para revender.

Mientras resuelvo el problema que necesito dinero, con las compras y ventas aprendo cosas útiles y me apasiono con lo que hago, ando a la caza de textos desconocidos, raros o antiguos, hasta tengo la esperanza de toparme con alguna Biblia de las que imprimió Gutenberg.

Puedo darme el lujo de decir que cuando voy a vender un libro no lo hago solo porque necesito ganancias sino que encontré verdadero interés en mi trabajo, considero que lo perfecciono día a día y eso también vale.

Tomo cada texto entre mis manos y observo si tiene tapas originales íntegras, recorro sus páginas, constato que estén bien conservadas y no falten hojas, en el caso que haya defectos los anoto con lápiz en la primera página.

Esto de dejar constancia de los problemas es mi carta de presentación, no se trata de querer vender con engaños sino de ser honesto y ganarme un cliente. También me fijo en la editorial, algunas ya no existen y justamente por ello cobran valor; estoy conociendo sobre editoriales vigentes, desaparecidas o fusionadas.

Y aquí viene lo más importante que hace a la cotización, que la primera vez urgido por aquello de “necesito dinero” no presté atención pero que aprendí a valorizar en su justa medida. En primer lugar el autor y su prestigio y luego el título de la obra, obviamente que no es lo mismo el interés que genera El libro de arena de Jorge Luis Borges que el que puede causar Modernidad de Juan Pérez.

Luego voy a otros detalles importantes como si es una primera edición y qué tirada tuvo. Lo mejor en este punto es que acuda a Internet y busque acerca de esa edición, me encontraré con información de su escasez o abundancia y me enteraré si es una edición agotada, de acuerdo a ello habrá precio de referencia, que adecuaré de acuerdo al estado del ejemplar que tenga en mi poder.

Todo un trabajo con el que uno se entusiasma con querer saber, sinceramente hasta llego a olvidarme de mi mala situacion economica.

La cuestión es que empecé con la biblioteca de mi abuelo para tratar de solucionar los inconvenientes que se me producen cuando estoy en aprietos financieros y hoy voy en busca de bibliotecas particulares, siempre hay alguien que quiere sacarse de encima libros que heredó y no le interesan, para desocupar un lugar o porque está con problemas económicos y se deshace de sus pertenencias.

Ofrezco mis adquisiciones por Internet, llamo a particulares que me han comprado en otras oportunidades o me dirijo a librerías especializadas, siempre teniendo idea del precio que pediré. Afortunadamente puedo decir que no requiero dinero con tanta urgencia desde que encontré este negocio.

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